Tradición de negocios


Powered by
 
 
 
 
 
 

 
Quizás su nombre no nos suene, y ocupa un discreto puesto número 37 en el ranking de las personas más ricas del mundo de la revista Forbes. De hecho, es la segunda persona más rica de Italia, después de María Franca Fissolo, la matriarca de Nutella. Leonardo del Vecchio, el empresario que ha cumplido ya más de 80 años, ha sido portada durante los últimos días de prácticamente toda la prensa de negocios del mundo, por haber protagonizado una de las operaciones corporativas más importantes de los últimos tiempos.
 
Hace más de 50 años abrió en Italia su primera tienda de monturas y piezas metálicas para gafas, que acabó siendo el embrión de lo que hoy es Luxxotica, la empresa más importante del mundo en este sector, Y que está detrás de marcas tan conocidas como Ray Ban o Oakley. En 2014, después de un tiempo fuera del negocio, volvió para empezar a preparar lo que sería seguramente uno de los últimos grandes tratos de su vida: el acuerdo que acaba de cerrar con la francesa Essilor, el mayor productor mundial de lentes, para constituir un conglomerado empresarial con un valor de más de 50.000 millones de dólares. “Nosotros tenemos la marca, sólo nos faltaba la calidad de las lentes”, ha declarado el empresario. ¿Que busca con este nuevo trato y las nuevas perspectivas? Parece que en el mundo un 60% de la población necesita gafas, pero sólo hay 2.000 millones de personas que las lleven, lo cual ofrece un enorme margen de mercado que afecta a más de 2.500 millones de personas en todo el mundo especialmente en Asia, África, y Latinoamérica, sin tener en cuenta los riesgos del incremento de la radiación ultravioleta, y de los efectos de la exposición a nuestras pantallas de ordenadores, teléfonos móviles, etc. En resumen, prácticamente toda la clase media del siglo XXI necesitará algún tipo de instrumento para la corrección protección de su visión.
 
Seguramente, del Vecchio forma parte de una tradición de empresarios que hacía negocios de otra manera, a los cuales se ha criticado habitualmente porque les cuesta ceder el poder a la próxima generación, quizá porque saben que harán las cosas de una manera muy distinta, a veces peor. Quizá esta fusión sea su último movimiento para no tener que buscar más, pero en definitiva, ha creado un nuevo gigante empresarial europeo, si eso hoyaún significa algo, que dominará el mercado mundial en un negocio creciente a largo de las próximas décadas.
 
Sin mucho ruido, sin grandes titulares, pero creando gigante de gran fortaleza en un mercado en el que ya casi nadie recuerda las Google Glass, pero donde de los dispositivos conectados aumentarán exponencialmente en los próximos años, pasando de ser un lujo o un elemento de estilo, a ser un producto imprescindible, de absoluta primera necesidad.
 
En un mundo de start-ups y de tecnología omnipresente, la tradición industrial y los empresarios a la antigua usanza siguen teniendo una importancia clave en el nuevo modelo económico. Las multinacionales, una pequeña élite cada vez más reducida de operadores, aun controlan el mercado en muchos sectores, y quizá están llevando la economía mundial a unas peligrosas condiciones de oligopolio. En todo caso, el mundo se sigue moviendo con los grandes personajes y los grandes acuerdos. Hay cosas que no cambian.
 
 
 
 
Para seguir leyendo:
 
“Los dueños de Ray-Ban se fusionan con el fabricante óptico francés Essilor”, en El País, el 16 de enero de 2017.
 
“Luxottica and Essilor agree €50bn eyewear merger”, en Financial Times el 16 de enero de 2017.
 
“A continental merger between Luxottica and Essilor fits a pattern”, en The Economist, el 21 de enero de 2017.